Lo ideal

La rosa y el fusil

19/5/18 - 12:00 AM
...los fabricantes no se conformarían con tener que cerrar sus fábricas y los gobiernos no querrían dejar de armar guerras inútiles so pretexto de defender sus intereses a costa de la vida de miles de civiles inocentes.

  • Bernardina Moore | [email protected] |                                             

Un día conversaban amenamente una rosa y un fusil.

FUSIL—Oye, de qué te enorgulleces si estás llena de espinas que pinchan duro y hoy estás hermosa y mañana, amaneces toda marchita, solo eres flor de un día, no aportas nada a la humanidad.

Yo, en cambio, evito que se cometan robos y asaltos, defiendo la patria en tiempos de guerra. Tengo porte y gallardía, soy fuerte, no cualquiera me puede usar y manejar, tengo mis técnicas, me arman y desarman, no como tú que ¡cualquiera pasa te quiebra el tallo, te arranca, y hasta allí llegaste!

ROSA – ¿Ya terminaste?

FUSIL Si, por ahora.

ROSA - Te jactas de muchas cosas, que al final son solo vanidades. Mira, para evitar un robo, muchas veces ciegas una vida inocente, tal vez por un cruce de disparos.

¿Dices que defiendes la patria cuando vas a la guerra? Te digo que si no hubieran guerras tú no existirías porque fuiste fabricado para matar; ¿qué aportas a la humanidad? Solo muerte, porque hasta para cazar a los pobres animales te usan, ¡qué patético!

Las personas que te manipulan están entrenadas para matar, ¡nadie te ama! Solo los que pagan mucho dinero por obtenerte.

Los gobiernos invierten grandes sumas de dinero en armamentos como tú para eliminar a sus semejantes en guerras y combates sin juicio ni beneficio, dejando muchos niños huérfanos y gran hambruna que afecta a gran parte de la población mundial. Con el dinero que usan para fabricar tantos fusiles como tú, darían de comer a millones de niños que se acuestan con hambre y despiertan con hambre.

Es verdad lo que dices, que soy frágil y llena de espinas, que hoy luzco hermosa (gracias por el piropo) y mañana marchita, pero a diferencia de ti, con mi bella apariencia alegro la vista y la vida de muchos, incluyendo a mi creador, al adornar sus altares en hermosos arreglos florales también soy objeto de regalos para muchos enamorados, conozco a una que le encantan las rosas y es feliz cuando le obsequian una virtual o en persona; pero lo que tú no sabes es que los familiares y dolientes, ¡adornan las tumbas de las personas que tú matas con un hermoso ramo de rosas! A pesar de que hoy estoy y mañana me marchito, la ventaja que tengo es que me reemplazan con otro ramo.

El pobre fusil con el rostro compungido no sabía qué responder y se limitó a decir:

FUSIL- No sabía que causaba tanto mal, a mí me fabricaron y me utilizan así, en realidad si te das cuenta los responsables de lo que yo hago son los que me aprietan el gatillo y los que me fabrican, porque así como me hicieron para causar tanto desastre por qué no optaron u optan por ofrecer algo que beneficie a la humanidad como medicamentos, por ejemplo, que hace tanta falta ya que hay muchas enfermedades que todavía no le encuentran cura.

¿Por qué no cambian los fusiles por rosas y así habría menos desastres bélicos en el mundo?

La rosa mirándolo perpleja dijo:

ROSA- Sería lo ideal pero los fabricantes no se conformarían con tener que cerrar sus fábricas y los gobiernos no querrían dejar de armar guerras inútiles, so pretexto de defender sus intereses a costa de la vida de miles de civiles inocentes.

FUSIL- Entonces, ¿tendré que seguir siendo un arma mortal en las manos de personas irresponsables?

ROSA- Mientras los hombres no tomen conciencia de lo que Dios dijo: Ámense los unos a los otros y no “Ármense los unos contra los otros” , la humanidad seguirá viviendo el flagelo de las guerras y tú, mi querido amigo, seguirás siendo utilizado muy a tu pesar para llevar a cabo sus planes de destrucción, mientras yo seguiré adornando, con mi belleza y armonía de colores, las tumbas de las víctimas que sepultas con tus balas.

Ojalá pudieras transformarte un día en una hermosa rosa y alegrar no la tumba de nadie, sino la vida de muchos.

Escritora